viernes, 20 de noviembre de 2009

Un hombre lobo para Ana

Esta es la tercera historia, y va dedicada a Aitana, que está enamorada de mi vecino, el chico que me lleba gustando desde 5º. Pero no penséis mal, él solo me gusta, yo estoy enamorada de alguien (aunque ese alguien no lo sepa), y nunca saldría con alguien que no fuera él. Así, que prefiero que a mi vecino se lo queda Aitana. ¡Tratalo bien, eh, que somos amigos :P!

-------------------------------------------------------------------

Ana estaba en el patio, en el segundo recreo, cuando vio a Shane, el chico que le gustaba, salir por la puerta del edificio. Vio a Iris levantarse y hablar con él. Iris era la vecina del chico, ella misma la había informado del porqué de la ausencia de Shane durante más de una semana.

-Tiene gripe A.

-¿Entonces cómo sabes que falta por eso?

-Llamé al telefonillo de su portal y hablé con su hermano pequeño, Shane está en cuarentena en su cuarto.


Ese día se le veía distinto. Más fuerte, más musculoso… y más unido a Iris de lo habitual. Ana sacudió la cabeza para desechar esos pensamientos, Iris amaba a Jared, no a Shane. De todas formas, en cuanto Shane entro de nuevo en el instituto, Ana fue a hablar con Iris.

-Hola. Hoy estás mucho rato con Shane, ¿no?

-No, es que me ha “contado” un secreto que solo… que solo sabemos él y yo. Pero tranquila, que cada día esté más bueno no quiere decir que vaya a enamorarme, yo estoy in loved de Jared. Además, cuando no hablamos del secreto, siempre hablamos de ti, creo que le gustas.

Eso dibujó una amplia sonrisa en la cara de Ana.

-Te lo prometo Ana, nunca te le quitaría.

En ese momento sonó el timbre que indicaba el final del recreo, y ambas entraron en el edificio.

* * * * *

Ya habían terminado las clases, y Ana, Sara y Elena bajaban las escaleras para salir del instituto. Iris y Shane se unieron a ellas frente a las taquillas.

-Hola, Ana –dijo Shane.

-Ho-hola –tartamudeó la chica, sorprendida.

-Shane quiere hablar con tigo. Pero como yo no puedo estar presente en la conversación y vas a ser tú quien tenga que adivinar el secreto… quiero que recuerdes todo lo que sepas de • Crepúsculo • y • Luna Nueva • a la hora de adivinar ese secreto. No puedo decirte más. ¡Suerte! –dijo Iris, dándole un abrazo a Ana.

Acto seguido, Shane cogió a Ana del brazo y se la llevó fuera.

-Bien, Ana, como ya te habrá dicho Iris, tú me gustas, pero para salir juntos… no puedo engañarte, así que tienes que adivinar mi secreto –le dijo Shane a la chica.

Ella se puso a pensar. Iris me dijo que recordara todo sobre Crepúsculo y Luna Nueva, así que… ¿vampiro? se preguntó en su fuero interno.

-Vale, entonces… muéstrame tu cuello –le pidió Ana a su supuesto vampiro.

Él hizo una mueca, pero le mostró a la chica su cuello.

-Vaya… -dijo algo decepcionada- no hay marcas de colmillos.

-Por supuesto, moriría antes que dejarme morder por un asqueroso chupasangre.

¿Dónde he oído eso antes? A Ana le vino un flashback.

-Dios… me encanta esta parte del libro –decía Iris mientras leía Amanecer, la cuarta parte de la Saga Crepúsculo-, Edward tiene que tragarse su orgullo y ese odio por los hombres lobo, para salvar la vida de Bella, y se ve obligado a proponerle que, si quiere tener un hijo, que sea con Jacob.

Si ese odio es recíproco… entonces Shane es un…


-Hombre lobo –dijo Ana en un susurro.

Él asintió, tomó a la chica del antebrazo y la atrajo hacia sí.

-¿Me temes? –preguntó en voz baja.

Ella negó con la cabeza. Shane sonrió y… la besó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario